¿Qué es la narración, cuáles son sus tipos y cómo elegir el más conveniente?
Toda obra en prosa debe tener un narrador que cuente los acontecimientos desde su perspectiva. Depende del autor de la novela decidir a quién asignarle este papel y cómo transmitir su historia a los lectores. Existen varios tipos básicos de narración comúnmente utilizados en la literatura, así como diferentes tipos de narradores, divididos según su papel en la novela. ¿Qué caracteriza a determinados estilos narrativos y cuál deberías elegir al escribir una novela?
¿Qué es la narración?
La narración es la forma de presentar acontecimientos en una obra literaria o cinematográfica, incluyendo la perspectiva, el estilo y la estructura de la historia del narrador.
Su tarea es, por tanto, transmitir a los lectores la trama de una obra determinada y mostrar su particular mundo. El narrador, a su vez, es un personaje ficticio creado por el autor que cuenta el curso de la acción.
La forma de comunicación influye en la comprensión de la obra y su posterior interpretación, por lo que la estructura del narrador debe adaptarse al estilo de la obra en prosa.
Tipos de narración más populares en prosa
En la tipología tradicional de la narrativa se distinguen frecuentemente tres tipos, los cuales se diferencian según la forma gramatical utilizada:

Dependiendo del tipo de narración elegido, la persona que cuenta la historia puede tener más o menos conocimiento sobre los acontecimientos, e incluso, en ocasiones, es uno de los personajes de la novela.
Narración en primera persona
En la narración en primera persona, el narrador es un participante de los acontecimientos y cuenta la historia desde su perspectiva, utilizando el pronombre «yo». Su conocimiento se limita únicamente a sus propias experiencias.
En este modo, el narrador se dirige directamente al lector para contar la historia casi siempre por el protagonista, aunque también puede ser uno de los personajes. Su objetivo es dar su opinión y conclusiones. Vease el ejemplo de Niebla, de Miguel de Unamuno, donde el protagonista habla con el escritor sobre la propia novela.
Gracias a esto, el lector tiene acceso a las emociones, sentimientos y pensamientos del personaje y puede encontrarse en el centro mismo de los acontecimientos, algo que a menudo falta en otro tipo de historias. Sin embargo, la realidad siempre se presentará de forma subjetiva, sin posibilidad de comprender los pensamientos de otros personajes.
La narración en primera persona se encuentra con mayor frecuencia en obras que funcionan como un diario o un periódico. Sin embargo, también está en novelas sociales, policiales, fantásticas y de otros géneros.
En esta forma de narración, el autor puede utilizar el tiempo presente (“Salgo de casa y empiezo a mirar a mi alrededor”) o el tiempo pasado (“Estaba tan cansado que me quedé dormido después de unos minutos”). La narración en primera persona en pasado se encuentra, por ejemplo, en la novela Mujeres, de Charles Bukowski, mientras que el tiempo presente fue utilizado por Suzanne Collins en Los juegos del hambre.
La mayor ventaja es que el lector y el narrador pueden llegar a intimar. La distancia entre ambos es corta, y las vivencias cercanas. En cuanto a la desventaja, el autor está atrapado en la mente de un único personaje.
Narración en segunda persona
En la narración en segunda persona, el lector se convierte en el protagonista de la novela y el sujeto narrativo se dirige a él utilizando pronombres personales, por ejemplo, «tú», «usted» – «entras en la habitación y la luz te ciega», «estás cansado y te vas a la cama».
De esta manera, el lector se involucra en la trama, aunque no sepa hacia dónde va y no tenga oportunidad de descubrir las emociones de otros personajes.
Este es el tipo de narración menos utilizado, generalmente elegido para formatos cortos, por ejemplo, cuentos o campañas publicitarias. Fue utilizado, entre otros, por Viktor Pelevin en su obra Ontología de la infancia.
El objetivo de esta forma de narración es involucrar al lector, hacerle protagonista de la historia.
Tiene como ventaja envolver al lector en la misma historia y crea un ambiente cercano con él. Como desventaja, es difícil de usar y tiende a aburrir al lector si se usa en una historia demasiado extensa. Es habitual encontrar este tipo de formato en cuentos y/o novelas cortas.
Narración en tercera persona
En este caso, el narrador cuenta la historia desde la perspectiva del llamado observador o héroe invisible, pero en cada caso es una entidad externa.
En contraposición a la primera persona, donde la historia la cuenta uno de los protagonistas, en la tercera persona, la historia es contada por una voz creada por el escritor. Este es el formato más utilizado por escritores de novelas en la literatura universal.
Este tipo de narración permite obtener un contexto más amplio: los pensamientos de los personajes suelen transmitirse en forma de estilo indirecto libre, y el conocimiento del narrador no tiene por qué limitarse al protagonista.
La narración en tercera persona dinamiza la acción y permite cambios repentinos de lugar o tiempo para presentar las experiencias de otros personajes. En estas novelas, el lector puede conocer el destino de todos los personajes y, al mismo tiempo, distanciarse de los acontecimientos, recibiendo únicamente un relato externo.
Distinguimos dos tipos de narración en tercera persona:
- Narrador con visión única: sólo tenemos acceso a la mente de un único personaje, que suele ser el protagonista. Su principal ventaja es el de poder verbalizar los pensamientos o sentimientos que un personaje no puede. En cuanto a las desventajas, similares a las de la primera persona, el narrador no puede acceder a todo lo que suceda fuera de ese personaje y su entorno más próximo.
- Narrador de punto de vista objetivo: el narrador cuenta la historia como vista en una fotografía. No tiene acceso a los pensamientos de ningún personaje y la manera de contar la historia es a través de la acción y el diálogo. Como ventaja, se impregna la obra de una total imparcialidad, dejando al lector que sea él quien se posicione. No obstante, como desventaja, esto puede dar sensación de desapego de la historia y puede llegar a desmotivar al lector.
¿Cómo reconocer los tipos de narradores?
Además de los tipos de narración basados en la persona mencionados anteriormente, existen también otras tipologías en las que se clasifica al narrador en función de sus conocimientos y de la función que desempeña en la novela. ¿Cómo se diferencian estos tipos entre sí?
El narrador y su conocimiento
Dependiendo del nivel de conocimiento del tema narrativo, las obras en prosa se pueden dividir en:
- Narrador omnisciente: tiene un conocimiento ilimitado sobre los acontecimientos, conoce los pensamientos no expresados de todos los personajes, conoce el pasado y el futuro, comenta los acontecimientos y los evalúa (por ejemplo, La muñeca, de Bolesław Prus, y Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez).
- Narrador equisciente: asociado con un personaje o personajes seleccionados para quienes su conocimiento es limitado (por ejemplo, El grito del silencio de Jolanta Bartoś). Es una voz demasiado parecida a la del escritor y se puede llegar a pensar que quien lo narra es el propio autor, por lo que se puede perder credibilidad. También puede resultar demasiado lejana e impersonal, lo que puede dificultar la historia cuando hay muchos personajes.
El narrador y su papel en la novela
Dependiendo de la función que desempeña el narrador en la obra, se pueden distinguir tres tipos de narradores:
- Narrador en primera persona: es un participante activo en la acción, que cuenta la historia desde su propia perspectiva;
- Narrador personal: presentar la historia a través de los ojos de un personaje que no es el sujeto narrativo (por ejemplo, Orgullo y prejuicio, de Jane Austen);
- Narrador autoral: cuenta la historia desde la perspectiva de un comentarista u observador que no participa en los acontecimientos, pero los comenta (por ejemplo, Nad Niemnem, de Eliza Orzeszkowa).
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Otros tipos de narrativa
Además de los tipos básicos de narración en textos en prosa, también existen formas menos populares utilizadas por los autores.
- La narración conductual: es una técnica interesante que se limita a presentar lo que se puede observar desde fuera sin ahondar en las emociones del protagonista. El narrador describe de forma objetiva los gestos, las declaraciones y los comportamientos de los personajes. Podemos encontrar este estilo, por ejemplo, en los cuentos Nuestro hogar es Auschwitz, de Tadeusz Borowski.
- La narrativa epistolar: implica citar cartas, diarios u otros documentos. Luego, dicho contenido, escrito en primera persona, guía al lector a través de la trama de la obra. Generalmente, este tipo se mezcla con otro tipo de narración, como por ejemplo en Las desventuras del joven Werther, de Goethe.
- La narrativa colectiva: la historia es contada por una entidad colectiva («nosotros»), por ejemplo, una comunidad entera o un grupo de personajes, en lugar de un solo narrador. Este tipo de historia aparece en Los niños de la estación del zoo, de Christiane F.
- La narrativa de flujo de conciencia: presenta los pensamientos y emociones internas del protagonista de una manera caótica, a menudo sin una lógica clara o puntuación para transmitir un flujo natural de pensamiento. Aparece, por ejemplo, en el ciclo Por el camino de Swann, de Marcel Proust.
¿Qué tipo de narración debo elegir?
La elección de un tipo específico de narrativa depende principalmente del autor y del tipo de novela que crea.
En el caso de las historias de crímenes, donde es necesario presentar los acontecimientos desde diferentes perspectivas, vale la pena elegir un narrador omnisciente en tercera persona. Sin embargo, en las novelas sociales, donde las emociones y los pensamientos de los personajes son más importantes, una narración en primera persona o un narrador personal puede ser una mejor opción.
Muy a menudo los escritores no eligen un modelo narrativo, sino que combinan varios tipos en una sola obra, creando el llamado narrativas mixtas o se basan en narrativas de varias personas. Esto hace que sea mucho más fácil presentar la historia desde diferentes perspectivas manteniendo tu propio estilo.
Resumen
- La narración es la manera de contar una historia en una obra literaria; el narrador presenta la trama de la obra y guía al lector.
- Distinguimos tres tipos básicos de narración, según la forma gramatical utilizada: primera persona, segunda persona y tercera persona.
- Un narrador omnisciente tiene pleno conocimiento de la trama y los personajes, mientras que un narrador equisciente solo sabe lo que hay en la mente de un personaje relacionado.
- También distinguimos al narrador según su papel en la novela: en primera persona, personal y de autor.
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